TODO LO CONTRARIO QUE YO
Cosecho cascos azules que abren diques sin mortero,
holandeses, pelirrojos o americanos,
hermosos, grandes con su armadura y su lanza
- les digo, frente la puerta del camión,
a los señores con maletín y corbata.
Me gusta sentirles intramuros,
y ver como, al caerme de la luna, me regalan.
Lo prefiero a que encuentren mi cuerpo sin cabeza bajo la nieve de un parque de Iowa, o mis dedos amputados sobre el poemario antiguo que lee Cabezuelo a los pies de un monumento, o añadir una imagen a un texto que borre todas las huellas de resaca.
holandeses, pelirrojos o americanos,
hermosos, grandes con su armadura y su lanza
- les digo, frente la puerta del camión,
a los señores con maletín y corbata.
Me gusta sentirles intramuros,
y ver como, al caerme de la luna, me regalan.
Lo prefiero a que encuentren mi cuerpo sin cabeza bajo la nieve de un parque de Iowa, o mis dedos amputados sobre el poemario antiguo que lee Cabezuelo a los pies de un monumento, o añadir una imagen a un texto que borre todas las huellas de resaca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario