lunes, 22 de mayo de 2017



Lectura de este texto mezclado en Sons of Gutemberg el 20 de mayo de 2017 en la presentación de esta mañana ha salido el sol de ängel Ramón Larrosa Buendía




Piedra (Ángel Larrosa)


GRACIAS A TODOS POR VENIR, GRACIAS A ADRIÁ POR ORGANIZAR ESTA PRESENTACIÓN Y GRACIAS A TERESA POR QUE UN DIA ME PIDIÓ ACUDIR A RADIO ARENYS A LEER MIS COSAS ENTRE MUCHAS PERSONAS (MUCHAS DE ELLAS AQUÍ), TODOS POETAS. Y LE DOY LAS GRACIAS PORQUE ALLÍ CONOCÍ A ÁNGEL Y PORQUE (COMO YA DIJE EN OTRA OCASIÓN) CUANDO ELLA ME LLAMA YO, EN LA MEDIDA DE LO POSIBLE, ACUDO. Y ELLA ME LLAMA PARA COLABORAR EN ESTA PRESENTACIÓN Y DESCUBRO UN TEXTO QUE ENSEGUIDA ME COLAPSA.
OS PIDO, POR FAVOR, QUE COJAÍS EL LIBRO, BUSQUEIS EL POEMA Y LO LEIAS AL MISMO TIEMPO QUE YO
PIDO PERDÓN POR LA OSADÍA DE VIVIRLO A MI MODO (Y PORQUE CANTO MUY MAL) Y ESPERO QUE ENTENDAÍS QUE EL TEXTO, AHORA, ÉS MIO.

PIEDRA. una canción de Sílvio Rodriguez y una letra preciosa de Ángel Larrosa.


¿Cuánto tiempo llevo aquí?
Según mi barba crecida, varias semanas. Según la languidez de mi ánimo, varios años. Según mi voluntad de salir, desde siempre. ¿O quizás desde ayer, o desde ahora, o aún no he entrado y estoy en el valle mirando hacia arriba, mirando la ladera, el lado umbrío de la montaña?
Sí, la veo desde el cauce del río, la vegetación es espesa junto a ella, pero resalta su negrura entre las sombras. Un camino sinuoso asciende y pasa muy cerca. Voy hacia ella.

"Como gasto papeles recordándote
como me haces hablar en el silencio
como no te me quitas de las ganas
aunque nadie me ve nunca contigo
y como pasa el tiempo que de pronto son años
sin pasar tú por mi, detenida"

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Al principio la pendiente es leve y el camino ancho, cómodo de andar. Pero poco a poco me exige más esfuerzo porque se empina, porque mis pies resbalan sobre la grava, porque caigo, porque me hiero las manos y las rodillas, porque me escupen y desnudan. Luego el camino se angosta y el follaje de los árboles se entrecruza sobre él, ocultándolo. Las ramas me rasgan el pecho y la espalda, las empujo con los brazos, con la cabeza y me arañan la frente.
Pero la alcanzo. Como si hubiese llegado a la cuenca vacía del ojo de un cíclope. Aquí está la cueva.

"Te doy una canción
si abro una puerta
y de las sombras sales tú,
te doy una canción de madrugada
cuando mas quiero tu luz,
te doy una canción
cuando apareces
el misterio del amor
y si no no apareces
no me importa
yo te doy una canción."

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¿Cuánto tiempo llevo aquí?
El suficiente para conocer cada palmo de la oquedad, para percibir los distintos matices del olor del moho, para distinguir entre oscuridad y oscuridad, para reconocer la mañana de la noche por los silencios del tiempo.
¿Cuánto tiempo llevo aquí?
Mi espalda reposa en la pared de piedra. Mi cabeza golpetea la pared de piedra. Mis dedos se agarrotan palpando un suelo de piedra. Mis pies echan raíces en un suelo de piedra.
La humedad anquilosa mis articulaciones y el dolor empieza a acentuarse.
Mi quietismo. Mi quietismo, cada día que pasa me hace más mimético con la piedra.
Mi apatía. Mi apatía, cada día que pasa me adhiere más a la piedra.
Mi lasitud. Mi lasitud, cada día que pasa me unifica más a la piedra.
Y la luz no está, ni aquí estuvo nunca y yo cierro los ojos redundando en lo negro.
Al cerrar los ojos me noto, me siento… oigo mi pulso, mis pulmones expandiéndose y contrayéndose, oigo como un pelo de mi antebrazo se desprende y cae, oigo crecer la uña del dedo meñique de mi pie izquierdo y cómo una célula de mi mejilla muere.
Me inundo de sonidos

"Si miro un poco afuera me detengo
la ciudad se derrumba
y yo cantando
la gente que me odia y que me quiere
no me va ha perdonar
que me distraiga,
creen que lo digo todo
que me juego la vida
porque no te conocen
ni te sienten."

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Separo mi mano de la piedra y la levanto, la extiendo al máximo estirando la piel, me la llevo a las sienes, a los ojos, a la comisura de los labios, a la barbilla, a la nuez, a la clavícula, al pecho, al ombligo y al pene.
Me masturbo.
Lo hago bruscamente, agrediéndome. Escucho como mis muslos se tensan, como chocan mis dientes, como se abren y cierran las aletas de mi nariz, como se contraen mis nalgas, como el semen recorre mi uretra y como cae en la piedra.

"Te doy una canción y hago un discurso
sobre mi derecho ha hablar,
te doy una canción
con mis dos manos
con las mismas de matar,
te doy una canción
y digo patria
y sigo hablando para ti,
te doy una canción
como un disparo
como un libro
una palabra
una guerrilla...
como doy el amor."

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Vuelvo a sentirme.

No soy piedra y sé dónde está la salida.

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